PROTEÍNAS Y ENERGÍA CON COCHINITA PIBIL
Sofía Montoya
Admirada por propios y extraños, la comida yucateca posee
un sabor peculiar gracias a los condimentos únicos con que se elabora,
amén de que sintetiza la herencia de las culturas mesoamericana y española.
Su representante más conocido es la cochinita pibil, platillo que es
importante fuente de proteínas y energía.
La península de Yucatán, al este de la República
Mexicana, es la tierra que vio florecer a uno de los pueblos más avanzados
de su tiempo, mismo que despierta enorme admiración en nuestros días
debido los conocimientos que desarrollaron en Arquitectura, Matemáticas,
Medicina, Escultura y otras artes y ciencias. Nos referimos, por supuesto, a
los mayas, hombres sabios que aproximadamente en el año 900 de nuestra
era abandonaron sus ciudades, por razones desconocidas, para establecerse en
otros sitios.
Luego de la conquista española se inició en Yucatán
importante fusión cultural que en lo culinario dio origen a dos corrientes
gastronómicas: una netamente española, sólo que modificada
por el medio e ingredientes locales, y otra maya que conservó sus elementos
tradicionales pero que recibió influencia europea, sobre todo por parte
de los religiosos encargados de evangelizar.
Con el paso del tiempo esta frontera se fue volviendo cada vez
más tenue hasta conformar una suculenta rama de la cocina mexicana en
la que múltiples ingredientes universales se dan la mano armónicamente
con alimentos peculiares como achiote, cebolla morada, chaya, epazote, diversas
variedades de chile y carnes de faisán, venado o jabalí.
Entre los platillos más representativos encontramos sopa
de lima, papadzules, kol de venado, huevos motuleños y panuchos, si bien
hay otros muchos de gran aceptación, como el mucbipollo, tradicional
en Día de Muertos; poc-chuc, elaborado con carne de cerdo; esmedregal
en chile xcatic, que es un pescado con condimentos de la región, y dulce
de tauch, postre a base de zapote negro.
Empero, y sin menospreciar tan suculenta variedad, la cochinita
pibil es tal vez el platillo más conocido de la cocina yucateca. Tradicionalmente
utiliza como ingrediente principal a una cría de cerdo (lechón),
y su cocimiento es similar al de la barbacoa: envuelto en hojas de plátano
y depositado en un hoyo en el suelo sobre piedras recalentadas (pibil significa
en maya "bajo tierra").
Con el paso del tiempo se ha modificado ligeramente la receta,
de modo que en muchos lugares se emplea lomo o pierna de cerdo como ingrediente
principal, dado que son piezas muy suaves, y la cocción puede realizarse
en un horno común, en olla de presión o incluso en la estufa.
Nutritivo placer
Hablemos un poco de los principales ingredientes de la afamada receta yucateca:
cerdo y achiote. Primeramente hay que decir que la carne de este animal ha gozado
durante mucho tiempo de mala fama debido a que se le relaciona con enfermedades,
cuando lo cierto es que, además de su exquisito sabor, es rico en vitaminas
del complejo B como tiamina (B1), riboflavina (B2), piridoxina (B6) y cobalamina
(B12), las cuales ayudan al buen funcionamiento del sistema nervioso y son esenciales
para la formación de paredes celulares y glóbulos rojos.
Además, este alimento contiene calcio, fósforo,
zinc, hierro y alto porcentaje de potasio, que es un mineral que contribuye
a disminuir los niveles de sodio en el organismo, sobre todo en personas con
presión arterial alta (hipertensión); también posee ácido
linoleico, que neutraliza en forma eficaz los efectos negativos de algunas grasas
saturadas (contenidas en productos de origen animal), es decir, aquellas que
elevan los niveles de colesterol dañino.
Por otro lado, existen numerosas innovaciones tecnológicas
que garantizan adecuada crianza, transportación, conservación
y procesamiento del animal, y que terminan con la idea de que la carne de cerdo
es insalubre. Para mayor seguridad, busque alimentos que cuenten con rigurosas
normas de calidad, es decir, aquellos con certificado TIF (tipo inspección
federal), ya que son garantía de calidad.
En cuanto a los niveles de grasa y colesterol que anteriormente
contenía la carne porcina, se debe decir que estos han disminuido considerablemente
debido a la selección y cruza de los mejores animales, de modo que de
1980 a la fecha este alimento ha perdido aproximadamente 31% de grasa, 14% de
calorías y 10% de colesterol. Sólo recuerde que aunque las carnes
rojas (res, cerdo u ovejas) son benéficas, sólo deben cubrir entre
10% y 15% del total de alimentos consumidos en un día.
En cuanto al achiote (Bixa orellana) debemos decir que se trata
de un árbol oriundo de América Central y México que tiene
la capacidad de crecer en distintos tipos de suelo y de soportar sequías
prolongadas sin sufrir daños considerables.
Este vegetal produce un fruto en forma de cápsula, de
unos 5 centímetros de largo, mismo que al madurar deja al descubierto
entre 30 y 50 semillas rojas, casi triangulares, de las que se extrae peculiar
pulpa colorante. Justamente esta sustancia es mezclada con otras especias hasta
formar una pasta rojiza o anaranjada con la que se elaboran barras o pastillas
de venta comercial para su consumo.
Además de su valor en la cocina, es utilizado por indígenas
mayas para repeler insectos y evitar la picadura de mosquitos, y en diferentes
industrias se emplea para acentuar la tonalidad de productos lácteos
(queso y mantequilla), así como para colorear barnices y tejidos.
Dados estos antecedentes, procedamos a explicar cómo
se elabora este platillo.
Cochinita pibil
Ingredientes
- 1/2 kilo de lomo de cerdo crudo
- 1/2 kilo de pierna de cerdo cruda
- 200 gramos de pasta de achiote
- 100 gramos de manteca de cerdo
- 1 taza de jugo de naranja agria
- 1/4 de cucharada cafetera de comino en polvo
- 3 dientes de ajo finamente picados
- 5 granos de pimienta completamente molidos
- 1 cucharadita de pimienta blanca en polvo
- 1 cucharadita de orégano seco
- 1/2 cucharadita de pimienta negra en polvo
- 1/2 cucharadita de canela en polvo
- 1/2 cucharadita de chile pasilla seco y molido
- 2 hojas de plátano
- Sal al gusto
Preparación
Se forra una charola para hornear con las hojas de plátano, dejando que
éstas sobresalgan para poder envolver la carne. Luego se colocan la pierna
y el lomo bien distribuidos en el recipiente.
El achiote se disuelve en la naranja agria y se le añaden
las especias; esta mezcla se utiliza para bañar la carne, procurando
que toda quede impregnada. Esta preparación se deja reposar cuando menos
ocho horas o toda una noche dentro del refrigerador.
Transcurrido este tiempo, pierna y lomo se bañan con
la manteca derretida, y luego se envuelven muy bien en las hojas de plátano;
se tapa con papel aluminio para retener el calor, y se introduce al horno precalentado
a 175º centígrados durante una hora y media o hasta que esté
tan suave que casi se desbarate.
Una vez lista se sirve envuelta en las mismas hojas de plátano,
acompañada de tortillas o, si lo prefiere, directamente en tacos. También
puede degustarla con una salsa de chile habanero, cuya receta damos a continuación:
Salsa de chile habanero
Ingredientes
- 8 rabanitos finamente picados
- 1 cebolla morada chica finamente picada
- 4 chiles habaneros finamente picados
- 1/2 taza de cilantro finamente picado
- 1 taza de jugo de naranja agria
- Sal al gusto
Preparación
Se mezclan todos los ingredientes y el resultado se deja reposar durante tres
horas, aproximadamente, para que adquiera su sazón.
Sólo nos resta decir que si no es posible conseguir naranja
agria, este ingrediente se puede sustituir con una mezcla de jugo de limón
con el de naranja dulce, o bien, en vez de cítricos puede utilizar vinagre.
Buen provecho y ¡disfrute este platillo!