LABIOS PERFECTOS, PASAPORTE A LA SEDUCCIÓN
Lorena Rodríguez
Los labios son símbolo de sensualidad, herramienta básica para sonreír y parte del rostro que permite el primer acercamiento íntimo en pareja. Para resaltar su belleza y ocultar imperfecciones, nada como recurrir a algunos sencillos trucos de maquillaje.
El tejido de los labios carece de células protectoras y posee pequeña cantidad de melanina (pigmento que les proporciona color), características que los hacen propensos a resecarse y agrietarse; razones de peso para protegerlos y mantenerlos en buen estado. Para ello, es indispensable desmaquillarlos antes de ir a dormir y humectarlos con productos específicos, de esta manera lucirán radiantes y atractivos cuando estén maquillados, pues hay que recordar que ni los lápices labiales más sofisticados pueden disimular las asperezas.
Corrección en minutos
El concepto y cánones de belleza que han instaurado las diferentes culturas son muy diversos entre sí, incluso, cada persona tiene los propios, por lo que resulta difícil establecer qué es hermoso y qué no. Sin embargo, los países occidentales consideran que la boca perfecta debe tener el labio superior del mismo tamaño que el inferior, pero son pocas las personas que poseen esta característica.
Ahora bien, independientemente de los parámetros que dictan moda y sociedad, hay mujeres que desean modificar la forma de sus labios para adquirir mayor atractivo y confianza en sí mismas. En estos casos el maquillaje es una de las mejores opciones, ya que es de fácil aplicación y no hay que someterse a dolorosos tratamientos (por ejemplo, aquellos que incluyen inyecciones de colágeno), pero debe ser muy sutil, pues tampoco se trata de parecer otra persona o hacer demasiado notorio el cambio. A continuación se describen algunas técnicas acordes con los diferentes tipos de labios:
- Delgados. Es aconsejable delinearlos entre 1 y 2 milímetros por fuera de su contorno natural y luego pintar su interior con ayuda de un pincel; deben evitarse los lápices labiales mate (sin brillo) porque hacen notoria la corrección.
- Disparejos. Para equilibrarlos se deberá dibujar una línea por fuera del labio más fino y a lo largo del contorno natural en el que es más grueso, después, se pintan por dentro de los límites marcados.
- Lineales. En primer lugar, hay que aplicar en el contorno del labio superior (que es recto) pequeña cantidad de corrector del color de la piel con ayuda de una esponja; posteriormente, con el delineador se marca la forma de corazón y se aplica el labial. Es recomendable no usar colores claros porque se haría evidente la corrección.
- Carnosos. Debe disimularse el contorno de ambos labios mediante el uso de corrector o base de maquillaje, el siguiente paso consiste en delinearlos 1 ó 2 milímetros dentro de la línea que los delimita, y rellenándolos después con el labial. En cuanto a los colores, son ideales los tonos oscuros o mate.
Lápiz labial, herramienta básica
Este producto cosmético obtuvo gran éxito en el antiguo Egipto, donde hombres y mujeres se aplicaban pigmentos rojos en labios y mejillas para estar a la moda, pues para esta población era muy importante ofrecer siempre la mejor imagen, incluso después de la muerte. En lugares como Grecia, debido a que la mujer era relegada a segundo plano, la atención a los labios fue escasa, en tanto que en Roma el maquillaje de boca constituía todo un ritual.
En la actualidad, el lápiz labial tiene gran demanda entre las mujeres, quienes tienen a su alcance amplia variedad de tonalidades. Ante todo, el producto debe cumplir con las siguientes características:
- Deslizarse con facilidad.
- Ser agradable al olfato.
- El color tiene que ser inalterable y resistente a la luz.
- La superficie de la barra debe ser brillante, homogénea y luminosa.
- La película que deja sobre los labios tiene que ser uniforme y adherente, nunca grasosa o espesa.
Para que los lápices labiales cumplan con las funciones antes citadas, la industria cosmética recurre a la combinación de diversos compuestos, lo que da lugar a productos de alta calidad que preservan la salud y belleza de los labios; los principales son:
- Ceras. Pueden ser de abeja o vegetales, y son necesarias para que el cosmético tenga la consistencia adecuada.
- Aceites. Permiten que el labial sea brillante, duradero y de fácil aplicación.
- Pigmentos. Intervienen 5 ó 6 en una fórmula y son de origen natural o sintético.
- Polvos. Proporcionan efecto mate.
- Vitaminas A, C y E. Aumentan el tiempo de conservación del producto y nutren los tejidos de la boca.
- Activos hidratantes. Mantienen el nivel adecuado de humedad en los labios.
- Derivados de lanolina. Son útiles para que el producto se adhiera a la piel.
- Fragancias. Resultan agradables al olfato y, en ocasiones, son buen elemento para identificar la calidad y estado del lápiz labial.
- Filtros solares. Protegen de los efectos nocivos que el Sol ejerce sobre la piel.
En cuanto a los colores, es indispensable elegir aquellos que combinen con nuestra piel, por ejemplo, si ésta es oscura conviene usar tonos rojos, cuando es morena clara puede optarse por la gama de marrones y coral, si es blanca los naranjas, cobrizos y rosas, y si se encuentra bronceada lucen bien las tonalidades claras y brillantes.
Como puede ver, lucir labios atractivos no es nada del otro mundo, sólo es cuestión de procurarles cuidados sencillos y algunos minutos para su arreglo, de esta manera más de un hombre deseará besarla.