PIÑA, FRESCA NUTRICIÓN EN ÉPOCA
DE CALOR
Israel Cortés
Delicioso postre, ingrediente en platillos sofisticados y, ante
todo, excelente digestivo, la piña es uno de los regalos que la naturaleza
ha hecho al hombre para deleitar su paladar a la vez que le ayuda a conservar
su salud de manera grata y exquisita.
Esta delicia de la naturaleza era conocida por los indios guaraníes
como ananás (de hecho así se le conoce en Francia y su nombre
científico es Ananas sativus o comosus, dependiendo de la variedad),
que quiere decir "fruta exquisita", pero poco tiempo después
de que el navegante Cristóbal Colón la presentara a la corte española,
tras su segundo viaje al continente americano, el exótico vegetal fue
rebautizado debido a que su forma es similar a la de la bellota o piña
del pino europeo.
Aunque originaria de las regiones tropicales de América
del sur, esta planta es cultivada hoy día en múltiples zonas de
clima cálido; sus flores son violáceas, crece aproximadamente
70 centímetros, es sumamente vistosa y posee largas hojas carnosas que
se arquean hacia afuera, a partir del centro, dispuestas de tal forma que evitan
la pérdida de agua.
Por su parte, su fruto es de gran tamaño (alcanza hasta
50 centímetros y pesa aproximadamente 4 kilos) y tiene forma abombada
y alargada que termina en un penacho o corona de hojas verdes; posee exteriormente
una cáscara color anaranjado y encierra una pulpa blanco-amarillenta,
muy carnosa y refrescante, cuyo agradable sabor oscila del dulce al ácido.
La piña es muy apreciada para dar sabores peculiares
a platillos salados, además de que sirve para suavizar las carnes (combina
particularmente bien con pollo, pavo y cerdo) o magníficas ensaladas
junto con lechuga, arroz, maíz o atún, pero es todavía
más valorada como postre, no sólo por su sabor, sino también
por su alto contenido en fibra que mejora la digestión si la comida ha
sido abundante: en almíbar, combinada con lácteos o chocolate,
confitada, como mermelada o gelatina; de cualquier manera es deliciosa.
Y más que esto, la piña es un fruto con alto valor
nutricional y cualidades de gran relevancia para la salud y bienestar del ser
humano.
Bromelaína para la niña
La piña posee minerales como potasio, magnesio, calcio, hierro
y sodio, así como vitaminas A, C y ácido fólico, y aunque
los contenidos de estos nutrientes no son en realidad tan espectaculares como
ocurre en otros frutos, sí es muy destacable su principal activo: la
bromelaína o bromelina, enzima tan potente que es capaz de digerir aproximadamente
mil veces su peso en proteínas, y de la que podemos obtener 87 miligramos
en 10 gramos de fruto.
Esto la convierte, primeramente, en una sustancia sumamente
poderosa con gran utilidad para el sistema digestivo; por ejemplo, puede emplearse
para ablandar carnes y facilitar su consumo, ayuda a personas con problemas
estomacales e intestinales para que asimilen las grasas de manera adecuada,
o simplemente contribuye a regular la absorción de los alimentos.
Esta capacidad de la bromelaína para separar conglomerados
de moléculas ha generado desde el decenio 1950-1960 la realización
de investigaciones que han encontrado beneficios antes desconocidos que se derivan
de su consumo, como la protección al sistema circulatorio: este químico
actúa como "bomba limpiadora" de las arterias coronarias, y
previene el estrechamiento o taponamiento de las vías circulatorias.
Así lo demuestran estudios en los que se administraron
dosis de 400 miligramos a un gramo diarios de bromelina a personas con angina
de pecho, y en quienes se observó la desaparición de los síntomas
malignos en un período de 4 días a 3 meses, dependiendo de la
gravedad del caso; esto se debió a que los coágulos de sangre
propios de este mal, que también generan infartos cardiacos y trombosis,
fueron desintegrados. A esto se ha añadido la hipótesis de que
esta sustancia obtenida de la piña dilata las arterias, y los pacientes
hipertensos que la consumen comienzan a experimentar lento pero estable descenso
de la presión sanguínea, hasta normalizar su valor.
Asimismo, esta sustancia se emplea en regímenes de adelgazamiento
y tratamientos naturistas anticelulíticos, debido a que se le atribuye
la capacidad de desintegrar conglomerados de grasa no sólo a los largo
del aparato digestivo, sino también en los depósitos subcutáneos,
por lo que se cree que facilita su movilización y evacuación del
cuerpo.
Muchos otros usos y cualidades se atribuyen a piña y
bromelaína, por ejemplo:
- Acción diurética. Facilita la evacuación
de orina, ayudando a quienes tienen problema de riñón, vejiga
y próstata, y también contribuye en la eliminación de
toxinas por vía renal.
- Ya que es muy digestiva y contiene importante cantidad de
fibra, se recomienda para evitar estreñimiento.
- El jugo de piña tiene cierto poder antiséptico,
por lo que se cree que ayuda en las inflamaciones de garganta y boca.
- Comer piña antes de las comidas estimula la secreción
gástrica, por lo que previene la indigestión.
- El poder como antiinflamatorio de la bromelaína hace
que sea muy prometedor su uso en el tratamientos de artritis: restaura la
flexibilidad y disminuye el dolor.
- En casos de hemorroides, ayuda a desinflamar.
- Ya que desinflama y ayuda a evacuar líquidos, tratamientos
naturistas la indican en procesos inflamatorios, edemas (acumulación
de líquidos en alguna región del cuerpo) y cuando hay retención
de líquidos.
- También se recomienda su consumo para quienes sufren
presión arterial alta, pues se ha visto que ayuda a regularla.
- Se ha observado su eficacia en la prevención y tratamiento
de las temidas complicaciones cardiovasculares de la diabetes, que en ocasiones
requieren la amputación de los miembros.
Empero, estas propiedades no se conservan íntegras ni
en la piña enlatada ni en la que se cuece en casa, por lo que para aprovecharla
mejor se recomienda consumirla fresca. Tres consejos para saber cuándo
consumirla: primero, debe ser firme al tacto; segundo, fruto maduro despide
aroma muy agradable y tentador, y por último, al jalar una hoja del centro
de su penacho, ésta debe salir con facilidad.
La pura piña
A continuación presentamos una receta fresca y sencilla que nos
permitirá obtener los beneficios de la piña, junto con las cualidades
nutricionales de otros ingredientes. Es adecuada para esta época de calor,
y puede disfrutarla toda la familia.
Ensalada de pollo y piña
Ingredientes
- 3 rodajas de piña en almíbar
- 1/4 de pollo asado o hervido
- 5 hojas de lechuga orejona
- 2 cucharada de aceite de oliva
- 1 cucharadita de vinagre
- 1/2 taza de mayonesa
- 1 cucharada de salsa cátsup
- 1/2 cucharadita de whisky o coñac
- 1 cucharada de leche
- Varias gotas de jugo de naranja
- Sal y pimienta al gusto
Preparación
Retire los huesos y piel del pollo, y córtelo en trozos medianos; luego,
escurra la piña y córtela en pedazos pequeños. En un plato
hondo mezcle carne, piña y lechuga, previamente desinfectada y rebanada;
agregue aceite, vinagre, sal y pimienta hasta obtener el sazón deseado.
Si desea, puede acompañar con unas cucharadas de salsa
rosa, la cual se obtiene al mezclar mayonesa, salsa cátsup, jugo de naranja,
leche, coñac o whisky y sal hasta crear una pasta homogénea; se
conserva en el refrigerador hasta el momento de servir.
No espere más para vestir su mesa y su paladar con el
jugoso, dulce y nutritivo sabor de la piña, fruto que a la vez que sacia
la sed mejora el funcionamiento de nuestro organismo.