HERPES LABIAL, VIRUS PARA TODA LA VIDA
Rafael Mejía
Muchas personas han sufrido o padecen herpes o fuegos labiales,
heridas que generan problemas estéticos y molestias notables que pueden
complicarse al aplicar remedios caseros como jugo de limón y pasta de
dientes. No maltrate su piel y aprenda a tratar estas lesiones de la mejor forma.
De acuerdo a varias estadísticas realizadas en distintos
puntos del planeta, la mayoría de las personas se encuentran expuestas
a sufrir en algún momento fuegos labiales, ya que estas desagradables
y molestas heridas son ocasionadas por el virus del herpes simple, agente infeccioso
que aunque no se manifieste en la mayoría de los casos, es portado por
al menos 70% de la población mundial.
Y es que, a decir del Dr. Francisco Pérez Atamoros, cirujano
egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México y presidente
de la Sociedad Mexicana de Dermatología Cosmética y Láser,
"es importante entender con claridad estas cifras porque son alarmantes
e impresionantes: entre 70% y 90% de la población mundial ha tenido contacto
o es portadora del virus del herpes simple, y de ellos 20 al 25% padece la enfermedad",
misma que afecta los tejidos que rodean a la boca.
En plática con saludymedicinas.com.mx,
el especialista comenta que el virus del herpes simple es muy contagioso, pero
también aclara que quien lo adquiere "no necesariamente va a tener
manifestaciones clínicas, es decir, no va a sufrir la aparición
de una vesícula o lesión en los labios, ya que el agente infeccioso,
aunque está presente, requiere de ciertas condiciones para multiplicarse
y desarrollar la enfermedad. Sin embargo, los portadores pueden transmitir el
microorganismo a otras personas con facilidad, y de ahí que tanta gente
en el mundo lo tenga y lo propague sin darse cuenta".
Respecto a las cifras de la presencia de este virus en la población
mexicana, el especialista indica que no existen los estudios correspondientes,
pero que estas proporciones se pueden estimar. "Se han realizado análisis
aleatorios en naciones como Canadá, Alemania y Japón, y en todas
se han obtenido más a menos los mismos rangos, por lo que calculamos
que entre 15 y 18 millones de mexicanos tienen o han presentado la enfermedad
por el virus del herpes en algún momento de su vida", y aclara que
"al tener tanta gente con el microorganismo, eventualmente pueden aumentar
las cifras de enfermos".
Causas y síntomas
Concretamente, los fuegos labiales son ocasionados por el virus del
herpes simple tipo 1 ("pariente" del tipo 2, que es culpable del herpes
genital), y a decir del Dr. Pérez Atamoros, el padecimiento afecta por
igual a todas las razas y a ambos sexos, aunque hay ligero predominio del sexo
femenino sin que hasta la fecha se tenga claro el por qué de esta situación.
La principal forma de contagio es a través del contacto directo con una
lesión, y una vez que el agente infeccioso entra al organismo se aloja
para siempre.
El especialista explica la permanencia del virus mediante un
ejemplo: "Se aloja en el organismo de la misma manera en que los presos
ocupan una cárcel, de modo que si ésta se encuentra bien vigilada
no puede haber fugas. Sin embargo, en algún momento pueden fallar los
dispositivos y los maleantes escapan".
Los presos serían los virus del herpes simples, los guardianes
corresponderían a los glóbulos blancos o células de defensa,
en tanto que la cárcel vendrían a ser los ganglios espinales,
que son "compartimientos" que ocupa nuestro organismo con fines de
defensa. De igual manera, la "fuga" de agentes infecciosos se debe
a una baja en las defensas, debido a factores como frío, padecimientos
como sarampión o gripe y, principalmente, por estrés y exposición
prolongada al Sol.
Los gérmenes que escapan se comienzan a multiplicar (replicar)
y, en número considerablemente mayor al inicial, se desplazan a través
de los nervios hacia la piel; es por ello que antes de la aparición de
los fuegos labiales se presenta una serie de síntomas previos (conocidos
como cuadro prodrómico) que avisan al enfermo que se va a generar una
lesión.
Ahonda el dermatólogo: "Antes de cualquier manifestación
visible, el paciente empieza a sentir comezón, ardor, hormigueo, cosquillas
y dolor, luego de lo cual, en un tiempo muy variable (de 2 horas a 2 días,
según la persona), aparece herpes labial. Una vez entendido esto es fácil
explicar por qué hay gente que puede presentar esta enfermedad una vez
en su vida, en tanto que hay quienes la padecen prácticamente cada semana:
aunque el virus está siempre en el organismo, todo depende de qué
tan buen sistema de defensas se tenga".
El Dr. Francisco Pérez comenta que después de
la "fuga" inicia una segunda fase (que dura de 2 días a 2 semanas)
en la que el virus llega a la piel de la boca, generando enrojecimiento local
a la vez que se comienzan a presentar pequeñas vesículas o bolsitas
con líquido que contiene millones de microorganismos. Es el momento en
que la multiplicación de los agentes infecciosos se encuentra en pleno
apogeo, y cuando el contacto con la lesión, ya sea a través del
tacto o de un beso, tiene alta probabilidad de contagio.
Finalmente tiene lugar el proceso de curación (de 7 días
a 3 semanas), en el que se forman ulceraciones como consecuencia de la ruptura
de las vesículas, y luego se empiezan a formar costras. El sistema inmunológico
ha controlado el embate de los virus y los vuelve a "encerrar" en
los ganglios, pese a lo cual se deben continuar los cuidados en la zona lesionada
para evitar la formación de manchas y cicatrices.
De esta manera, la evolución normal del herpes labial,
sin intervención médica, tarda aproximadamente un mes, aunque
en caso de haber complicación llega a durar hasta 6 ó 7 semanas.
Cuidado con los remedios caseros
De acuerdo al especialista, el fuego labial es considerado por mucha
gente como un padecimiento intrascendente o banal, y por ello no es atendido
adecuadamente. Así, es usual observar que las heridas se manipulen de
manera poco higiénica, o que para aliviarlas se empleen productos que
no son medicamentos y que empeoran la lesión.
En efecto, los remedios caseros "generan grandes complicaciones
en el caso del fuego labial porque no detienen al virus del herpes simple; al
contrario, éste continúa multiplicándose e incluso se corre
el riesgo de crear un problema mayor. En mi experiencia como profesional, he
visto que las terapias no médicas dañan mucho a los pacientes,
retrasan el tratamiento y no resuelven nada".
El comentario no es dicho al azar, ya que el Dr. Pérez
Atamoros afirma que entre los remedios caseros más empleados contra los
fuegos labiales se encuentran la pasta de dientes, jugo de limón, pulpa
de frutas e incluso la aplicación directa de la plancha caliente. Además,
añade, estos elementos son efectivos sólo en apariencia pues,
en efecto, la infección desaparece, pero no por acción del "tratamiento",
sino porque el sistema de defensas del organismo es el que controla la infección.
Asimismo, insiste el dermatólogo, estas "técnicas"
pueden generar problemas de dos tipos. Primeramente, y debido a que los remedios
caseros no eliminan a los agentes infecciosos ni detienen su multiplicación,
el sistema inmunológico se las arregla a solas y vuelve a aprisionar
a los virus, "sólo que ahora son más, y si primero salieron
500, ahora van a regresar 500 mil a los ganglios porque nadie los detuvo; son
más difíciles de controlar y en breve o inmediatamente van a ocasionar
una nueva infección. Este es el caso de gente con herpes labial recurrente,
quienes incluso pueden tener dos brotes al mismo tiempo o no terminan de aliviarse
cuando sufren uno nuevo".
Otra complicación puede ser el empeoramiento de la infección,
pues las sustancias empleadas irritan la piel, generan reacciones alérgicas
o dermatitis (inflamación de la piel), y por no ser estériles
favorecen la invasión de hongos y bacterias oportunistas. En ocasiones
la lesión luce irreconocible y requiere de tratamiento mucho más
prolongado, amén de que deja cicatrices aun al haber sanado.
El mejor tratamiento
Por fortuna existen tanto un tratamiento adecuado como cuidados que
toda persona con fuegos labiales puede llevar a cabo no sólo para lograr
alivio efectivo, sino para disminuir considerablemente la duración del
padecimiento y evitar la transmisión del virus.
Las medidas generales a seguir, de acuerdo al especialista,
son:
- Evitar el contacto con las lesiones, ya que son muy contagiosas e incluso se puede transmitir la infección a otras regiones de la cara.
- Limpiar suavemente la zona afectada sólo con agua tibia, ya que tallar o utilizar jabón irritará más la piel.
- No utilizar cremas ni cosméticos en el área lesionada mientras dure la infección, pues éstos tienen el mismo efecto que los remedios caseros: irritan y contaminan los tejidos, a la vez que retardan la curación.
- No romper las vesículas o arrancar las costras, ya que se puede provocar mayor extensión de las lesiones o generar cicatrices.
El paciente puede utilizar crema de aplicación local
elaborada a base de aciclovir, que es una sustancia de probada acción
antiviral (que evita la multiplicación de los virus) y que puede emplearse
de manera segura siempre que las manos se laven antes y después de tocar
la zona afectada. Al respecto, el Dr. Francisco Pérez subraya la importancia
de aplicar puntualmente el medicamento (cada 2 horas durante 5 días al
menos), ya que sólo de esta manera es posible detener el ciclo del agente
invasor.
Asimismo, señala que la mayoría de las personas
que padecen fuego labial con cierta frecuencia experimentan síntomas
previos o prodrómicos, como ardor, comezón y hormigueo, hecho
que puede ser aprovechado para aplicar el medicamento con anticipación
y prevenir el surgimiento del fuego labial o cuando menos para aminorar considerablemente
la duración y efecto de la lesión.
Por último, el especialista recordó que todos
aquellos casos en que no se presente mejoría, así como en los
que haya dos brotes consecutivos o al mismo tiempo, se debe acudir al dermatólogo
para recomendar un tratamiento específico en el que se prescribe no sólo
un antiviral, sino otros medicamentos más agresivos que requerirán
la supervisión del médico.