COLOR, SABOR Y NUTRIENTES EN FRUTAS DE VERANO
Nizarindani Sopeña
El verano es la oportunidad de hacer un descanso y recargar
energías para finalizar el año a todo vapor. Es también
buen pretexto para alejarnos de la comida "chatarra" y desintoxicarnos
un poco consumiendo frutas que, además de exquisito sabor, nos proporcionan
importantes nutrientes.
Empecemos con las uvas, cuyas propiedades disminuyen la debilidad
muscular, estabilizan la presión arterial, combaten la aterosclerosis
(acumulación de grasa en las arterias) al ayudar a limpiar la sangre
de toxinas y colesterol, además de que son excelentes para que los enfermos
de sarampión, viruela y difteria se restablezcan rápidamente;
como dato adicional, sirva mencionar que en el antiguo Egipto se prescribían
para combatir el asma. Por la facilidad con que fermentan se recomienda comerlas
solas o antes de cualquier otro alimento.
Al tiempo que disfrutamos el rico sabor de la sandía,
contribuimos a eliminar toxinas del organismo debido a su acción diurética,
ya que 92% de su contenido es agua.
El melón, por su lado, nos ayuda al buen funcionamiento
del sistema digestivo porque neutraliza los ácidos gástricos y
sirve como laxante ligero, limpia riñones y vejiga, además de
que fortalece a las articulaciones, por lo que se recomienda a personas artríticas
o con gota.
Las cerezas, por su parte, resultan sorprendentes no sólo
por su dulce sabor y su color rojo tan atractivo, sino también por ser
laxantes, desinfectan el intestino y estimulan el funcionamiento del hígado.
Asimismo, contienen vitamina C, fortalecen articulaciones, son diuréticas,
eliminan el ácido úrico que favorece la aparición de gota
y contienen ácido elágico que colabora a reestablecer a los enfermos
de cáncer. Finalmente, por si fuera poco, estimulan la actividad cerebral,
ya que contienen potasio y magnesio.
A su vez, las ciruelas, también diuréticas, tienen
alto contenido de vitaminas C y E que ayuda a que la piel se conserve sana,
previenen resfriados e infecciones -principalmente en garganta-, y contienen
potasio, el cual ayuda al buen funcionamiento de las células de todo
el organismo.
Por su parte, el higo, especialmente si está fresco,
es un alimento energético, laxante y rico en potasio y hierro, importante
elemento que previene la anemia. Contiene un compuesto que evita notablemente
la reproducción de células cancerígenas (benzaldehyde),
y en Grecia, de donde es originario, tiene fama de ser afrodisíaco.
Otra deliciosa fruta de esta temporada de verano es el durazno
(en España melocotón), originario de China. Su principal aportación
es hierro y vitaminas C y E; por su acción como suave laxante combate
el estreñimiento, limpia notablemente la piel y por ser muy bajo en calorías
se recomienda en muchas dietas para disminuir peso.
¿De vacaciones?
Si usted se encuentra preparándose para unas relajantes
vacaciones de verano, debe saber que, además de poder desintoxicar su
organismo con jugos o ensaladas de las frutas antes mencionadas, estos alimentos
le pueden ayudar a evitar la deshidratación por exposición al
Sol, ¿qué tal una fresca agua de fruta?
En cuanto al bronceado, es conveniente consumir alimentos con
buenas cantidades de vitamina A para que se mejore el color de la piel que se
expone al Sol, y esto sucede comiendo frutas como durazno, melón y sandía,
ya sean solos o en ensalada. ¡Que las disfrute!